
El Ojo Divino 1
8 de Noviembre 1981, pintura glazing líquida sobre papel A4
Este cuadro fue hecho el mismo día que el de “La Madre Divina 3”- días muy intensos. Aunque el símbolo es “clásico” y se utiliza en las iglesias así como en la francmasonería, no me importaron esos “usos paralelos”, sino que traté de verlo de una manera diferente.
El ojo tiene un centro blanco, el punto en el triángulo, el punto de entrada del espíritu, expresándose como los tres grandes principios, llamados también Rayos o Logos: la Voluntad, el Amor y la Inteligencia Activa, o el Padre, la Madre y el Hijo. El ojo es también una expresión de “personalización” de lo más abstracto, dando un enfoque humano aunque super-humano al trasfondo desde el cual emerge. El blanco es energía pura, concretizándose y diferenciándose como fuego y desde allí se condensa cada vez más en el aura de las llamas doradas sobre un fondo de radiación amarillo-dorada.
Se puede mirar dentro del centro del ojo, y desde allí se puede intentar ir más allá. Es un buen símbolo para la meditación. Esta entrada se llama también el Ojo de Shiva – a través de este pasaje, el Dios más allá de la creación entra en la creación. Está por encima del centro de Ajna y se lo denomina El Pasaje Acuariano, desde la nada aparente al aparente algo.