Encarnación

Encarnación

Febrero 1988, acrílico sobre lienzo, 205 x 146 cm

El cuadro muestra el descenso de un alma a los padres. Hay numerosas almas flotando por encima, esperando la posibilidad de encarnar, y un alma está descendiendo en un aura en forma de gota, que rodea a los padres. En la parte inferior hay almas atadas a la tierra, atascadas en la materia e incapaces de regresar a la encarnación. En medio del azul se ven devas, seres angélicos, por encima de la superficie de la tierra irradiando una luz blanco -azulada. La gran gota amarilla, se escurre desde los reinos sutiles a la materia densa. Los padres dan la bienvenida al hijo con los brazos levantados.

Este cuadro es un presentimiento de las almas que posteriormente descendieron como nuestros hijos.

Este cuadro se hizo en el mes que me casé. De la escuela Steiner donde trabajaba en ese tiempo, conseguí un antiguo mapamundi; la parte de atrás fue un gran lienzo que usé para la pintura – la más grande que hice. Es muy simbólico que el cuadro estuviera en la parte de atrás de un mapa del mundo -por así decirlo, el aspecto interno del mundo.

Fue difícil tomarle una foto, porque nuestro dormitorio, donde la colgué posteriormente, era apenas lo suficientemente grande para capturar toda la escena. Y como le di una capa de laca para mejorar la luminosidad, la superficie reflejaba cuando trataba de fotografiarlo. La foto no comunica muy bien su calidad original.