
Piscis –Alfa en Omega, Omega en Alfa
12 de Noviembre 2015, lápices y trabajo fotográfico
Se considera que Piscis es el fin del año zodiacal que conduce al ciclo anual siguiente, comenzando con el equinoccio primaveral. Para un discípulo en el sendero espiritual, Piscis es el comienzo del ciclo, ya que él se mueve hacia el origen en dirección retrógrada. En la astrología mundana, Piscis corresponde a los pies, mientras que en el discípulo está ubicado encima de la cabeza. En el cuerpo del yogui, se relaciona con la glándula pineal y el cuerpo pituitario, los cuales ayudan a producir la luz del Puente Superior hacia los reinos cósmicos de conciencia. Esta luz es la expresión del eterno AHORA, la fusión del comienzo y el final de la creación.
La imagen que recibí al meditar en Piscis consistió en dos globos que se tocan entre sí, con una luz en el medio y una cabeza debajo. Interpreté a las esferas de los globos como el contacto del pasado con el futuro en la luz de la presencia. Las dos esferas que se tocan dan el glifo del signo de Piscis. Lo creé fusionando varias fotos, la Tierra, la estrella Fomalhault de la constelación de Piscis y un loto.
Para la cabeza, fusioné una cabeza tallada en madera y una de porcelana del Bodhisattva Quan Yin, la correspondencia femenina de Buda, venerada especialmente en el Lejano Oriente. Ella es la Diosa de la Misericordia y en consecuencia una forma de la Madre del Mundo relacionada con Piscis. En la coronilla, simbolizando el centro de la cabeza, ella lleva una figura de Buda, la luz de la joya en el Loto. Sobre su frente le integré el puente de luz entre la pineal y la pituitaria, que conecta con la luz cósmica.
La luz azul profundo del fondo, fusiona en una totalidad a las estrellas del firmamento con las luces nocturnas de la Tierra y con el aura de Quan Yin.