Leo – La Estimulación de la Voluntad de Dios

Leo – La Estimulación de la Voluntad de Dios

12 de mayo 2026, lápices de colores y trabajo fotográfico

Se ha profetizado que nuestra actual ola de vida humana perecerá en el fuego, o lo vencerá. Aquellos que mantienen bondad espiritual, como en el Arca de Noé serán salvados y superarán los fuegos. La humanidad se elevará cuando la Voluntad Divina prevalezca sobre la voluntad humana.

Sanat Kumara, el Señor de Shambhala, intenta fortalecer la Voluntad Divina en la humanidad, para que las personas puedan trascender al fuego, en lugar de perecer en él. Sanat Kumara estimula la Voluntad de Dios en aquellos que se alinean mediante la subordinación de su voluntad personal a la Voluntad Divina: “Padre, que se haga tu voluntad, no la mía”.

Dentro de nuestra columna vertebral hay un canal vertical sutil, llamado Sushumna, que permite que fluya la energía de la voluntad. Se recomienda que nos orientemos hacia la Voluntad Divina a través de nuestra plegaria matutina, ya se en el centro Ajna en la cabeza, en el corazón, o en el centro superior del corazón en la región superior del pecho. Los signos solares de Aries, Leo y Capricornio están relacionados con los tres centros mencionados. Los signos astrológicos de la Voluntad de Dios son el carnero de Aries, el león del signo de Leo y el unicornio del signo de Capricornio.

La imagen muestra la silueta semi-transparente de una figura humana, rodeada e impregnada por el paisaje de una playa, el océano y el cielo. En su centro está el canal de la energía de Sushumna. En el medio está la figura de un león en el centro del corazón, diseñada con una foto de Wikimedia de Vitold Muratov de la estatua de un león en el Museo Thorvaldsen de Copenhague, Dinamarca. En el centro superior del corazón, diseñado con la foto de un diamante azul, fusioné la figura de un unicornio. En la parte superior, se puede ver la cabeza de un carnero.

Es una reminiscencia del relato puránico del Prajapati Daksha, cuya cabeza fue cortada y reemplazada por la de un carnero. La historia nos enseña a superar el orgullo para reintegrarnos humildemente en el Plan superior.