
Escorpio – El Residente de la Cueva de la Conciencia
16 de Agosto, 2024, lápices de colores y trabajo fotográfico
Cuando volvemos nuestros sentidos y nuestra mente profundamente hacia el interior mediante la contemplación regular, accedemos a la Voluntad divina y experimentamos un estado de bienaventuranza de la existencia. Podemos imaginar cómo la chispa ígnea de la conciencia YO SOY se difunde desde el centro interno en todas direcciones.
En las enseñanzas de sabiduría se dice que el Señor de la Voluntad es Marte, el Kumara. También es llamado ‘Guha’, el morador de la cueva interna de la conciencia. Su color es el del oro fundido o el de la miel líquida pura. La cueva es la columna vertebral de nuestro cuerpo.
Para simbolizar la chispa interna de la Voluntad divina, utilicé una foto del 2008 de una lámpara de aceite en la oscuridad de un santuario en una pequeña cueva, que está ubicada dentro del sistema mayor de las cuevas de Borra en Andhra Pradesh, India. Incluí la imagen nocturna de una estatua de Buda de arcilla, tomada en 2009 en la casa de unos amigos en Alemania.
En el suelo a la izquierda y cerca del buda sonriente hay un escorpión, que no presenta ningún peligro cuando está en la presencia de la paz divina. El follaje que rodea a la estatua puede verse en el fondo, fusionándose con los numerosos puntos de luz nocturna de Europa, el norte de África y Oriente Medio. La imagen espacial fue generada con la ayuda del WorldWind.earth, que utiliza imágenes de la NASA. Las luces a su vez se funden en el cielo estrellado, donde se puede ver la constelación de Escorpio a la derecha.
Desde la luz interior de la chispa divina, se elevan 7 rayos, indicando la conexión entre el microcosmos y el macrocosmos.